

PRODUCTORA ENSAMBLES
La producción escénica es mi forma de habitar la creación desde la organización, el cuidado de los procesos y la construcción de posibilidades. Es un trabajo que conecta la visión artística con su realización, articulando personas, espacios y recursos para que la escena suceda. Esta sección reúne algunos de los proyectos y ensambles que he acompañado como productora, reflejando mi interés por una práctica que entiende la gestión como parte fundamental del acto creativo.

A.I.R
Ensamble de Circo
Dirigido por: Leonardo Girón
Rol: Productora
2024
Desde mi visión como productora escénica, A.I.R. fue un proceso que implicó sostener una creación construida desde la conexión humana, el trabajo colectivo y el cuidado constante entre los integrantes del ensamble. La obra exploraba cómo las acciones individuales impactan a los demás, y desde la producción también fue necesario pensar en cómo acompañar y sostener esas dinámicas dentro del proceso creativo.
Además, fue un ensamble que exigió un trabajo técnico y logístico muy riguroso, especialmente por la construcción de las tarimas que conformaban una gran rampa dentro de la puesta en escena. Más allá de su valor estético, esta estructura debía ser completamente segura para los ejecutantes, ya que gran parte del trabajo escénico ocurría sobre ella. Por esta razón, durante todo el proceso se priorizó constantemente el bienestar del elenco, gestionando espacios adecuados, medidas de seguridad y acompañamiento de brigadistas durante ensayos y funciones. Esta experiencia reafirmó mi interés por una producción escénica entendida también como un ejercicio de cuidado, responsabilidad y acompañamiento humano dentro de la escena.
Vivir este proceso desde la producción implicó asumir el reto de materializar una propuesta interdisciplinar de gran escala, donde cada elemento escénico debía dialogar de manera precisa con el discurso de la obra. Trabajar con materiales como la arena y el agua representó una exploración constante en términos técnicos y logísticos, ya que era necesario garantizar no solo su presencia simbólica dentro de la escena, sino también su correcto funcionamiento durante cada ensayo y función. Esto implicó pensar el espacio desde la seguridad, la limpieza, los tiempos de montaje y la adaptación de los intérpretes a un entorno cambiante y poco convencional.
Uno de los aspectos más enriquecedores del proceso fue el trabajo colaborativo con ejecutantes provenientes de distintas universidades, lo que convirtió la creación en un encuentro de múltiples lenguajes, experiencias y formas de comprender el movimiento y la escena. La producción se convirtió entonces en un puente que articulaba las necesidades de cada participante, permitiendo que el montaje funcionara de manera colectiva y orgánica.
Asimismo, desarrollar la obra en un espacio como Factoría L’Explose transformó completamente la experiencia de creación. Las características del lugar exigieron adaptar dinámicas técnicas, espaciales y de circulación, entendiendo el escenario no solo como un contenedor, sino como un elemento activo dentro de la propuesta. Desde la producción, esto significó mantener un diálogo constante entre el concepto artístico y las condiciones reales del espacio, logrando que todos los componentes —humanos, técnicos y escénicos— convivieran de manera armónica para sostener el impacto visual y sensorial de la pieza.
SED
Ensamble de Danza Contemporánea
Dirigido por: Humberto Canessa
Rol: Productora
2024


346
Ensamble de Circo
Dirigido por: Tatán Hernandez
Rol: Productora
2025
Este ensamble fue una experiencia especialmente significativa para mí, ya que me permitió poner en práctica conocimientos y herramientas que he construido a partir de mi experiencia previa en el trabajo circense. Debido al uso de diferentes elementos aéreos, el proceso exigía una atención constante a aspectos técnicos, logísticos y de seguridad, lo que implicó asumir grandes responsabilidades dentro de la producción.
Disfruté mucho acompañar este proyecto porque me enfrentó a desafíos que requerían anticipación, capacidad de adaptación y una comunicación cercana con los intérpretes y el equipo creativo. Cada decisión tenía un impacto directo en el desarrollo del montaje, por lo que fue un proceso que me mantuvo activa y comprometida de principio a fin.
Más allá de los resultados, valoro este ensamble como una oportunidad para reafirmar mi interés por la producción escénica y reconocer la importancia de la experiencia acumulada en contextos de alta complejidad técnica. Fue un proyecto que me permitió sentir confianza en mis capacidades, fortalecer mi criterio profesional y seguir entendiendo la producción como una parte esencial de la creación artística.